
Transcurría el año 1970, cuando apenas cumplía doce años de edad, el director del centro de catequesis al que asistía todos los domingos me pidió que le apoyara atendiendo un pequeño grupo de niños, de primero o de segundo, no recuerdo bien, lo que sí recuerdo es que estuve colaborando ahí hasta los quince años de edad ejerciendo el magisterio de la doctrina sagrada católica. Más tarde, en el año 1975, formando parte de las filas del 35/o. Batallón de Infantería, establecido en la ciudad de Guadalupe, Zacatecas y una vez que hube alcanzado el grado de Cabo de Infantería, se me ordenaba con frecuencia que impartiera “academia” a los soldados; bajo el concepto de academia se entiende en el ejército el estudio y análisis de los preceptos normativos contenidos tanto en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, como en diversos ordenamientos castrenses. Si bien es cierto aquí presento dos extremos de mis inicios en el ejercicio de la docencia “lírica”, también es cierto que lo disfrutaba, me sentía una persona privilegiada al tener la capacidad de resolver dudas de otras personas, pero además con un enorme compromiso que me obligaba a investigar y estudiar cada vez más. Fue en esta etapa de mi vida que le solicité al comandante del Batallón la oportunidad de estudiar la preparatoria (de dos años en aquel tiempo), privilegio extraordinario que me concedió sin exceptuarme de ningún servicio. Entre servicios y salidas a la sierra a localizar y destruir enervantes terminé la prepa en un pueblito en el que estaba destacamentado en una Partida Militar.
En 1980, libre ya de mi compromiso en el ejército mexicano ingresé a la Escuela Normal Superior “Juana de Asbaje” de Zamora, Michoacán, con el claro propósito de formarme como profesor de educación media; al terminar el primer grado fui contratado para sustituir a una maestra de la escuela preparatoria de donde yo había egresado; en realidad sólo hice trabajo administrativo y eventualmente impartía clases de educación física. Al año siguiente me otorgaron la basificación y al mismo tiempo la dirección de una secundaria pequeña, conformada sólo por tres grupos. Creo que fue ahí donde verdaderamente comenzó a desarrollarse aquella vocación que se gestaba desde mis primeros años, ahora como un profesional de la educación. Como director y profesor de grupo realmente me sentía en un sueño pues era una posición social que en mi familia nunca había soñado nadie en alcanzar y más porque en aquella comunidad se me distinguía como asesor del comisariado ejidal, representaba a los papás cuando se trataba de pedir a las novias, coordinaba obras materiales y de beneficio social, entre otras funciones delegadas por la sociedad en mi persona.
Dos años después fui llamado por el Secretario de Educación para pedirme le apoyase con la dirección de una escuela secundaria y una escuela preparatoria, al mismo tiempo; el reto era grande pero acepté impartiendo clases y dirigiendo en ambas escuelas. Porqué negar que me sentía alguien importante en la vida si la realidad superaba mis más caros sueños; hasta el momento había respondido a la confianza de mis superiores y había logrado conjuntar los esfuerzos de maestros, estudiantes, padres de familia y autoridades civiles. Eran años de estudio y preparación intensa para afrontar las responsabilidades académicas de cada día.
Sin embargo, ya ubicado en la capital del Estado, sentía que como profesor de ciencias sociales algo me faltaba… Estaba por concluir la normal superior pero deseaba prepararme más, así que ingrese a la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Zacatecas y egresé como Licenciado en Derecho. Después de siete años de trabajo en una escuela secundaria nocturna para trabajadores me invitaron a colaborar en la Secretaría de Educación donde alcancé los puestos de Secretario Particular del Secretario de Educación y Cultura y Coordinador Estatal de Bibliotecas.
Apenas el año pasado obtuve el grado de Maestro en Educación, coincidiendo con mi regreso a las aulas, después de quince años de estar ausente. Actualmente laboro en la Escuela preparatoria “Víctor Rosales” de Calera Zacatecas. Verdaderamente ha sido un regreso extraordinario pues he vuelto a sentir el gusto de convivir con los jóvenes, de compartir y disfrutar momentos muy, pero muy especiales. Cada día es único e irrepetible, la mayoría de las veces de goce y satisfacción, otras, las menos, de decepción, Todo en un proceso cíclico, no lineal ni mucho menos rutinario, en el que nos renovamos continuamente para estar frescos, optimistas y hacer la parte que nos compete para contribuir a la formación de jóvenes, futuros ciudadanos de este país que a veces pensamos se nos está llendo de las manos.
Finalmente, creo que debemos sentirnos orgullosos de trabajar en Educación Media Superior. Fortalezcamos nuestro sentido de pertenencia como vía de consolidación y mejoramiento institucional y personal. De mi parte, ésta, mi profesión, es mi mayor realización, lo que me hace sentir muy afortunado y útil a mi país. ¿Satisfacciones? muchas…

Bien, acabo de leer todo el blog y solo me resta decir tres cosas:
ResponderEliminar1) No podría sentirme más orgullosa de tener un papá como tú.
2) ¿Por qué yo no sabía todas éstas historias tan interesantes con lujo de detalles?
3) ¿Qué país tendríamos si toda la gente se jactara de sentir una pasión tan grande por sus carreras/empleos como la que tienes tú por la docencia?
haha, ¿será que soy tu hija?
¡Te amo!
Estimado profesor Antonio Torres Torres, antes que nada permitame felicitarlo por la experiencia adquirida a lo largo de su trayectoria llena de objetivos, retos, esfuerzos, decepciones, aventuras, sueños en fin, todo lo que un hombre desea vivir para ser mejores cada dia, destacó al igual que su servidor ese espiritu de servicio y de superación y renovación continua tanto personal como profesionalmente, es agradable que nos permita compartir unas cuantas páginas de su vida, gracias por ese detalle.
ResponderEliminarEn cuanto a "los saberes de mis estudiantes" existen muchas similitudes en las aplicaciones que dan nuestros alumnos al Internet,interesante tu propuesta de crear una pequeña comunidad para aprender todos de todos a traves de tutorias en linea, estoy seguro que cualquier meta que te fijas en la vida lo lograras pues se desborda la actitud comprometida con tu profesion.
Saludos
Rigoberto Rodriguez Amador